Por MATÍAS BONELLI - ¿Maradona, Favaloro, San Martín, Fangio, el Che o Borges?
La preocupación de muchos por encontrar al personaje histórico que mejor represente las características de los argentinos, de aquel que tuvo o tiene el verdadero “gen argentino”, choca siempre con posiciones encontradas.
Pero si en algún punto hay coincidencias es que la “viveza criolla” es una característica ineludible que debe tener cualquier aspirante al trono.
Y muchos de los comerciantes locales hicieron durante los últimos meses méritos suficientes como para alcanzar el primer puesto. Amparados en distintos argumentos –muchos de ellos válidos– como la escalada del dólar o la falta de abastecimiento, como ocurrió durante el conflicto entre el Gobierno y el campo, y sólo por nombrar algunos ejemplos, los hombres de negocios dispararon sus precios “debido a la coyuntura”. Siempre con la promesa, tanto oficial como de los propios comerciantes y empresarios, de “retrotraerlos una vez que todo vuelva a su estado normal”.
Luego el escenario varió y los precios jamás se redujeron. A tal punto que las cifras no oficiales marcan que para fin de año la inflación se ubicará entre un 18% y un 20%.
Esta estrategia se transformó en un boomerang. Hoy el poder de compra de los argentinos quedó muy reducido a raíz del constante incremento de precios de la crisis internacional, y así lo muestra el flojo nivel de ventas de todos los rubros.
Una encuesta realizada por la Cámara Argentina de Comercio (CAC), precisa que en octubre el 79,6% de los comerciantes ve caer sus ventas interanuales con respecto al año pasado. Incluso, el estudio muestra que de la comparación entre octubre y septiembre surge una caída del 65,6% en las ventas.
Y las previsiones para los próximos tres meses también son negativas. El 50,2% de los comercios espera que su volumen de ventas se deteriore en los próximos tres meses.
“Se necesita un cuarto trimestre con subas del 7% respecto del tercer trimestre para que el consumo al menos pueda cerrar estable respecto de 2007”, revela un trabajo de la consultora LatinPanel.
Guillermo Oliveto, titular de la consultora CCR, explica que la estrategia de las empresas “pasa ahora por lanzar promociones y ofertas”. “Reaccionan de este modo ante un nuevo mercado. Está claro que la gente postergó el consumo hasta que la situación aclare”, comentó Oliveto a El Cronista.
Lo cierto es que este panorama se metió de lleno en todos los sectores. Los restaurantes apuntan una disminución en sus ventas de un 20%; en octubre, el nivel de patentamientos de autos cayó un 15%, mientras que la producción de vehículos se contrajo un 8%; y la venta de inmuebles se estancó, en tanto que muy pocos hablan de un reacomodamiento de precios hacia abajo.
Está visto que para ser un “modelo de argentino” no hace falta ni jugar al fútbol, ni ser una eminencia científica ni un gran piloto de Fórmula 1. Muchas veces alcanza con con no bajar los precios. |