Según analistas, las monedas de la región ya han absorbido muchas de las noticias negativas que a nivel de crecimiento han entregado las principales economías mundiales.
"Con ese escenario nosotros esperamos que las monedas estén relativamente calmas (...) probablemente el mercado esté volátil pero dentro de un rango", dijo Pedro Tuesta, analista de 4CAST, en Washington.
Tuesta agregó que el dato de inflación que se conocerá en Estados Unidos será uno de los indicadores que los mercados seguirán y donde se espera que la cifra sea muy cercana a cero.
Otros analistas, en tanto, esperan que las divisas sigan bajo presión debido a la delicada situación económica global.
"En general la situación es que sigue habiendo mucho apalancamiento financiero en el sistema y hasta que no se estabilice la situacion global vamos a seguir viendo salida de capitales y que las monedas se van a seguir bajo presión", aseguró Rafael de la Fuente, de BNP Paribas en Nueva York.
En Argentina, el peso en el mercado interbancario donde interviene el Banco Central <ARS=RASL> cerró la semana pasada con una baja de un 0,3 por ciento, mientras en la plaza informal <ARSB=> cayó 0,75 por ciento.
"El Gobierno va a intentar seguir controlando las presiones devaluatorias mientras el Senado trate la ley de estatización (de las jubilaciones privadas)", dijo la consultora Portfolio Personal.
El Senado de Argentina decidirá sobre el proyecto de estatización del sistema previsional, una medida que según algunos analistas responde a la necesidad del Gobierno de conseguir recursos adicionales.
BAJAR VOLATILIDAD
En Brasil, la primera economía regional, el real BRBY recuperó algo de terreno el viernes, tras sucesivas sesiones de pérdidas, acompañando los vaivenes económicos, aunque operadores no se animan a dar pronósticos del comportamiento de la moneda.
"No es posible decir nada respecto al mercado de cambios en relación a una tendencia de corto plazo", dijo Jorge Knauer, del sector de cambios del banco Prosper en Sao Paulo.
"Mucho más importante que el Banco Central disminuya la tasa de cambio (aprecie el real) es disminuir la volatilidad, cuando consigue disminuirla, el real tiende a subir", agregó.
Tuesta, en tanto, dijo que el real podría moverse en el rango de entre 2,20 a 2,30 unidades por dólar.
Mientras, para el peso chileno <CLP=> estimó un movimiento entre los 630 y 650 pesos por dólar, al tiempo que para la moneda peruana <PEN=PE> previó entre 3,07 y 3,12 por dólar.
"En todos los casos el riesgo es siempre a que se vayan al nivel más alto (...) pero bajo ningún motivo esperamos un rally o algo por el estilo", aseguró Tuesta.