Por CLARA AGUSTONI - Dos años atrás, pocos economistas hubiesen imaginado un escenario financiero tan complicado como el actual. Sin embargo, las cifras están golpeando a los bancos en la cara. La pérdida en el nivel de ingresos reales por culpa de la inflación, la suba de las tasas de interés y el aumento en el nivel de endeudamiento de las familias han hecho crecer la morosidad a un ritmo lento pero constante en los últimos meses. Por eso es que tanto bancos como financieras han decidido ajustar los requisitos que exigen para otorgar financiación. Las entidades ya no quieren prestar tanto y, especialmente, buscan moderar el avance de un negocio que viene dando buenos frutos: el del crédito al consumo.
Así, en los últimos meses los bancos han tomado una serie de medidas que de algún modo buscan desincentivar el uso de la tarjeta de crédito como método de financiación. En este contexto, muchas entidades han aumentado el monto mínimo que le cobran a aquellos clientes que deciden postergar parte del pago mensual de su tarjeta. Concretamente, este monto mínimo pasó de cerca del 3% del total del resumen a alrededor del 10%. Sin embargo, dependiendo del esquema de financiación que utilice cada banco, esa cifra puede llegar a representar el 50% del saldo mensual.
El sistema de pago mínimo o revolving es un método de financiación muy usado en todo el mundo, que permite a quien lo utiliza pagar un porcentaje muy pequeño de sus consumos mensuales y postergar el resto para más adelante. En la Argentina, no es elevada la porción de las compras con tarjeta que se financian de este modo, debido a que los consumidores locales prefieren los planes de pago en cuotas –el 50% de los consumos se abona con esa modalidad–. Sin embargo, desde una importante compañía de tarjetas de crédito indicaron que en los últimos dos meses el uso del revolving se incrementó con fuerza. “Desde hace unos años, el porcentaje de las compras que se financia con revolving estaba estancado en torno al 20%. Pero en los últimos dos meses ese porcentaje ha aumentado como consecuencia de la crisis y de la restricción de los planes de cuotas”, indicaron.
Mejor ajustar el cinturón
La tendencia se está viendo desde agosto de este año. “Aunque no puede decirse que se trata de un comportamiento general del sistema financiero, es cierto que en los últimos meses son varios los bancos que han aumentado el pago mínimo de revolving que le exigen a sus clientes. Lo que sucede es que muchas entidades prefieren asegurarse la liquidez hoy, y han tomado medidas preventivas para enfrentar la crisis que se viene”, indicó un alto ejecutivo de una empresa de tarjetas de crédito líder.
Así, hay entidades que pasaron de exigir un pago del 3% o del 4% a uno del 10% del resumen mensual. Mientras tanto, otras comenzaron a aplicar una normativa que está vigente desde enero de 2007, pero que pocos llevaron a la práctica. Así, en algunos bancos las cuotas correspondientes a compras realizadas en varios pagos no entran más en el sistema de pago mínimo, sino que deben ser canceladas en su totalidad mes a mes.
Para explicarlo con un ejemplo: supongamos que un cliente recibe un resumen mensual de $1.000, y quiere financiarlo a través del revolving. Su banco le exige un pago mínimo del 3%, por lo que tiene que abonar $30. A esos $30, el cliente deberá sumarle aparte el dinero que deba abonar en concepto de cuotas. Si compró una computadora en 15 cuotas mensuales de $250, deberá abonar $30 $250, con lo que el porcentaje del resumen total aumenta hasta el 30%.
“Cada banco maneja la situación de manera diferente, de acuerdo a sus políticas de cobranza. Sin embargo, la tendencia general muestra que las entidades están desincentivando el financiamiento con tarjeta”, indicaron. La decisión de las entidades no sorprende, sobre todo si se tiene en cuenta que en los últimos 10 meses la morosidad de la cartera de créditos al consumo del sistema financiero pasó del 3,6% al 4,5%. De todos modos, en algunas compañías emisoras de tarjeta aseguran que “no han notado un cambio de comportamiento notorio” en relación al revolving en los bancos. |