Por DOLORES AYERRA - Mientras Martín Redrado busca desesperadamente la manera de recuperar reservas, su par brasileño se da el lujo de dilapidar en menos de dos mes casi el equivalente de la totalidad de fondos que tiene en sus arcas el Banco Central de la Argentina (BCRA). Si bien es un gran número, incluso también para la enorme economía vecina, lo cierto es que Brasil tiene poder de fuego para equilibrar su tipo de cambio. Es así como desde el 19 de septiembre, fecha en que se profundizó la turbulencia de los mercados financieros globales y el real comenzó a depreciarse ferozmente, hasta este lunes las intervenciones del Banco Central de Brasil en el mercado de cambios totalizaron u$s 46.000 millones. El presidente de la entidad, Henrique Meirelles, detalló en un evento en San Pablo que el banco vendió, hasta el viernes, u$s 30.000 millones en contratos de swaps cambiarios y unos u$s 6.100 millones en el mercado a la vista. En tanto, agregó, desembolsó otros u$s 5.800 millones con compromisos de recompra y unos u$s 4.100 millones más en líneas de financiamiento al comercio exterior.
Ahora bien, es una realidad que el país vecino tampoco puede sacrificar esta formidable cantidad de dólares para sostener su moneda. Si bien el país cuenta con alrededor de u$s 200.000 millones de reservas, a ese ritmo de intervención, en poco tiempo quedarían vacías. No obstante, “hacer los deberes” siempre tiene su recompensa. Es así como, debido a sus fortalezas, recientemente el país de Lula da Silva recibió ayuda externa como si perteneciera al primer mundo. En rigor, a fines del mes pasado el mismísimo Ben Bernanke auxilió directamente a su par Meirelles, habilitándole unos u$s 30.000 millones para inyectar en el mercado cambiario. “No tuvo ni que recurrir al fondo”, señalaba un analista.
Con todo, ayer la moneda brasileña volvió a caer, depreciándose 2,19 % frente al dólar, hasta cerrar en 2,327 reales. Muchos en el mercado sostienen, sin embargo, que Meirelles se sentiría cómodo con un tipo de cambio que se ubique cercano a los 2 reales. “No olvidemos que hasta agosto, la moneda brasilera había sufrido una apreciación tremenda, que de hecho ya empezaba a incomodar a distintos sectores, sobre todo al industrial”, recordaba Gabriel Vidal, director de Criteria Investors. Para el analista, la moneda no sobrepasará los 2,40 a fin de año, ya que “la fuerte fuga de capitales ya se vio”, pero en tanto los mercados encuentren un nivel de soporte. |