Un factor que alentó al yen fue la caída inicial de las acciones europeas, al disiparse rápidamente el optimismo que surgió el lunes, cuando se conoció el rescate del Gobierno estadounidense para Citigroup.
Los analistas decían que el mercado seguía nervioso por los problemas del sector bancario, lo que favorecía el desarme de las operaciones de "carry trade".
Estas transacciones consisten en usar al yen para comprar activos y monedas de mayores retornos, como los dólares de Australia y Nueva Zelanda.
"El mercado sigue preparado para más noticias de rescates bancarios, lo que podría ser positivo", dijo Michael Hart, estratega de cambios de Citigroup en Londres.
"Pero el hecho de que seguimos esperando nuevas medidas de política después de todo lo que ya se ha hecho, es una señal negativa", agregó.
Los indicios de profunda debilidad económica también pesaban sobre la percepción de los inversores.
Los comentarios del gobernador del Banco de Inglaterra Mervyn King, de que él podría tener que reducir las tasas de interés más de lo previsto, recordaron a los inversores que habrá nuevos recortes grandes en el costo del crédito.
En tanto, unos reportes de medios citaron al miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo Ewald Nowotny diciendo que el organismo monetario quiere mantener en reserva algo de munición en materia de tasas de interés, afianzando la opinión de que el BCE se abstendrá de rebajas agresivas como las que dispuso el Banco de Inglaterra.
El dólar caía 0,8 por ciento a 96,23 yenes <JPY=>, a la vez que el euro descendía el 1,17 por ciento a 123,15 unidades de Japón <EURJPY=R>.
El euro perdía el 0,3 por ciento a 1,2868 dólares <EUR=>, extendiendo su retroceso luego de unos datos publicados temprano en la sesión europea, que confirmaron que la economía alemana se contrajo el 0,5 por ciento en el tercer trimestre.
Los inversores estaban a la expectativa de los datos del crecimiento económico de Estados Unidos en el tercer trimestre, a las 1330 GMT.
Aparte, para las 1500 GMT están programados los números de la confianza del consumidor de Estados Unidos y un índice de la Fed de Richmond.