En línea con todos los mercados en general, desde que la crisis del crédito degeneró en un colapso financiero más amplio, la evolución de las divisas de América Latina tuvo tres etapas. Primero sufrieron una aguda depreciación constante, que duró aproximadamente un mes desde inicios de septiembre.
Luego, entre mediados de octubre y la mitad de noviembre, la desvalorización abrupta se detuvo. Sin embargo, el freno de esa tendencia no fue suave, sino que estuvo caracterizado por violentos altibajos, coincidentes con la persistencia de una gran incertidumbre económica mundial.
Después de todas esas perturbaciones, en los últimos diez días del mes pasado las principales monedas regionales se recuperaron ligeramente desde sus mínimos en varios años, en un clima algo más tranquilo comparado con el pánico de los últimos tres meses.
Esto, luego de que las últimas medidas de los Gobiernos de todo el mundo, últimamente centradas en paquetes multimillonarios para reforzar la "economía real", ayudaran a calmar a los mercados que se estaban desprendiendo sin parar de los activos emergentes por considerarlos muy riesgosos.
"El desapalancamiento y el desarme de las operaciones largas en mercados emergentes ha disminuido por ahora y nosotros esperamos que esto pueda sostenerse", dijo al cierre de la semana pasada un informe de la firma especializada en monedas Brown Brothers Harriman.
No obstante, advirtió que "a pesar del creciente optimismo de esta semana, seguimos preocupados de que la aversión al riesgo y los temores sobre el crecimiento económico global mantengan a las monedas de mercados emergentes débiles en el cuarto trimestre e incluso el primero" del 2009.
El real de Brasil BRBY cerró el viernes a 2,32 por dólar. Un reporte de IDEAglobal dijo que si se apreciara a más de 2,29 por dólar en forma convincente, podría llegar incluso a la zona de 2,12-2,15, aunque ese movimiento técnico dependería de que no resurja la volatilidad global.
FED, EMPLEO DE EEUU
En México, Rafael Camarena, economista del banco Santander, dijo que "nosotros estamos esperando que haya una mayor tranquilidad hacia las próximas semanas, pero evidentemente el ambiente internacional está influyendo en el muy corto plazo sobre la paridad" del peso/dólar MEX01.
El Banco de México anunció el viernes que mantuvo sin cambios su tasa de interés. Según Camarena, "el mantener las tasas (...) nos sugiere que el tipo de cambio podría tener una mayor estabilidad hacia adelante (...) nosotros pensamos que se va a mover en ese rango de los 13 a los 13,40 (por dólar)".
El peso cerró el viernes a 13,3800/13,4200. En Estados Unidos, en la semana que se inicia están programadas varias alocuciones de los responsables del organismo monetario. Se destacan dos apariciones previstas del jefe del banco central Ben Bernanke, la primera el lunes y la segunda el jueves.
Los mercados descuentan que la Fed dispondrá un recorte de 50 puntos básicos en la tasa de interés referencial en su encuentro monetario del 16 de diciembre, la última reunión programada para el año. De ser así, la tasa oficial quedaría en un nivel históricamente bajo de 0,50 por ciento.
Los analistas financieros quieren ver si en sus discursos las autoridades del organismo monetario ratifican esa previsión sobre las tasas y ofrecen al menos alguna señal de esperanza para la evolución de la economía el año próximo, lo que contribuiría para tranquilizar las variables financieras.
En materia de indicadores económicos, lo principal será el viernes cuando se conocerán los números oficiales del desempeño del mercado laboral de Estados Unidos en noviembre. En una encuesta de Reuters, el consenso de los economistas anticipa una enorme destrucción de 316.000 empleos.
En el radar de los inversionistas también figuran los encuentros monetarios que sostendrán el jueves el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra. Los analistas esperan que ambas entidades recortarán sus tasas de interés en 50 puntos básicos.