Por Martin Kanenguiser - El dólar aceleró ayer su marcha ascendente al ubicarse a $ 3,45, tres centavos arriba del día previo, con una firme demanda, escasa intervención del Banco Central y un contexto de devaluación de otras monedas frente al dólar. El volumen operado fue de US$ 260 millones y las reservas subieron 16 millones, hasta quedar en 46.099 millones. Los saltos previos de un centavo por día se vieron superados ayer cuando la demanda privada se mantuvo firme y el Gobierno no apareció del otro lado para confrontarla, a raíz de la decisión del Banco Central de mantener la "flotación administrada" acompañando lentamente al real. La entidad que conduce Martín Redrado defiende esta política de devaluación lenta, pese a que algunos operadores afirman que se ha transformado en una línea demasiado previsible. "La Argentina tiene un tipo de equilibrio más alto que hace un tiempo, pero no se puede optar por dar saltos bruscos porque eso redoblaría los nervios de los depositantes y nos haría malgastar las reservas", indicó una fuente oficial a LA NACION. A la vez, afirman que la devaluación en los últimos tres meses ya llega al 15 por ciento. Los últimos datos oficiales marcaron una recuperación de $ 1500 millones en los depósitos privados en noviembre luego de la caída de octubre, aunque con mayor acento en las cuentas a la vista que en los plazos fijos. Este mes se prevé que el volumen de ahorros se estanque en el mejor de los escenarios. El Central también resalta que la Argentina no puede detener una corriente de depreciación de otras monedas frente al dólar, que tiene otros ejemplos más contundentes, como el real brasileño, que ayer cerró a 2,4835 por dólar, frente a los 2,4375 del miércoles. Los analistas privados admiten este delicado equilibrio entre acompañar la devaluación de otras monedas para no perder competitividad ni ingresos fiscales buscando evitar al mismo tiempo que se redoble la salida de capitales. En los últimos 12 meses, la fuga de divisas superó los US$ 28.000 millones, una cifra que ya supera los niveles del crítico 2001. Demanda genuina El analista Carlos Lizer, de Puente Hermanos, dijo que "hay una demanda genuina de empresas e individuos y el Central interviene poco", aunque el Gobierno se mantiene en un ritmo más lento que otros países de la región. Además, consideró que esta demanda sostenida continuará al menos hasta fines de la semana próxima y luego podría acotarse "cuando las empresas tengan que pagar el aguinaldo e impuestos". La gran duda es qué ocurrirá con la liquidación de divisas del agro, ya que con estos precios bajos en las materias primas los productores no parecen dispuestos a vender y así se complica el ingreso de dólares. En ese sentido, Lizer puso en duda el cálculo de $ 3,50 que algunos analistas anticipan para fin de año: "Dependerá mucho de lo que ocurra en el resto de la región". En esta sintonía, el analista Roberto Drimer, de Argentine Research, opinó que "la divisa deberá seguir acomodándose en el mercado local al resto de los socios comerciales; eso es lo correcto para la balanza comercial y fiscal". |