Afirman que, para evitar más inflación, la política monetaria no debe ser expansivaEl Banco Central carga con parte de la responsabilidad por no haber contenido la inflación a principios de este año y ahora no debe bajar la guardia pese al freno en la suba de los precios, dijeron los economistas consultados por LA NACION. El presidente del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger, señaló que "luego de varios años de un crecimiento de los agregados monetarios por encima del 25%, que inexorablemente llevaban a una aceleración de la inflación, a mediados de este año el BCRA cambió abruptamente de estrategia y ha convergido a un ritmo de expansión monetaria mucho más acotada". Por esta razón, según el economista, "el BCRA, en mi visión, debe cargar con la crítica por el incremento de la inflación previa a 2008, pero debe también reconocérsele haber contenido en buena medida el fenómeno en 2008". En esa sintonía, el profesor de Economía, Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Columbia Guillermo Calvo indicó desde Nueva York que "a principios de año, mientras varios países mantenían una política monetaria bastante contractiva para absorber la inflación, la Argentina no hizo eso y por eso recibió el golpazo de afuera de la suba de los precios". "Después de agosto -recordó- hubo un cambio en el mundo porque pasamos de un precio del petróleo supuestamente yendo a 200 dólares a uno que no se sostiene en 50. Por eso hay una presión a la devaluación y la Argentina resiste y ahora tiene una política contractiva." Según Calvo, "la Argentina está muy enganchada con el tipo de cambio fijo como ancla para la gente, por lo que el país suele quedar a contramano del resto de la región, donde las monedas flotan". Al respecto, Sturzenegger sostuvo que "con una política monetaria controlada, la escalada del tipo de cambio no tiene por qué ser inflacionaria", aunque admitió que "el gran dilema es si, al inducir esta corrección, se corre el riesgo de una corrida financiera". Por esta razón, agregó, "esa corrida no debiera producirse por un reacomodamiento gradual, moderado y conveniente del tipo de cambio; si fuera a ocurrir, sería más por las malas señales que el Gobierno da sobre la inviolabilidad de los derechos de propiedad". El economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Daniel Artana, explicó que "hay un faltante de dólares que se remedia con baja en el nivel de actividad, una devaluación o mayor financiamiento: con este último recurso todo sería mucho más fácil". Pese a los controles informales sobre la plaza cambiaria, advirtió Artana, "el problema de la fuga de divisas no se terminó, y por eso es muy difícil pensar en una baja en las tasas de interés" que facilite el crecimiento económico. Frente a estas críticas, en el Central dicen que "la política monetaria tiene un sesgo neutro o contractivo" frente a una política fiscal que resultó expansiva. |