Por CLARA AGUSTONI - Que los ahorristas argentinos prefieren conservar su dinero afuera del sistema financiero local no es ningún secreto. Sin embargo, desde que se desató la crisis de las hipotecas subprime las alternativas de los inversores para mantener la plata segura y lejos de casa se han acotado bastante. Con los bancos de Estados Unidos y Europa sumidos en el desastre, sólo una opción parece seguir al alcance de la mano: las entidades uruguayas. De hecho, en los últimos meses el viejo hábito de cruzar “al otro lado del charco” en busca de refugio para los ahorros ha vuelto a ponerse de moda.
Las cifras hablan por sí solas: en los primeros 10 meses de este año los depósitos de no residentes en bancos uruguayos han crecido a un ritmo del 34%, un porcentaje que supera incluso a los mejores años del sistema bancario charrúa –la época previa a la crisis de 2001 y 2002–. En rigor, esas colocaciones aumentaron en promedio unos u$s 56 millones por mes, con un máximo en octubre de u$s 206 millones –los datos del Banco Central de Uruguay no han sido actualizados desde esa fecha–. Este último es el tercer mayor ingreso de depósitos registrado desde el 1999 a la fecha, y por lejos el más alto desde el 2001.
Los números son significativos, además, si se tiene en cuenta que en todo 2007 los depósitos de no residentes habían crecido sólo el 3%. Según explican los analistas, lo que ha ocurrido en los últimos meses es que mucho del dinero que los argentinos tenían en Estados Unidos o Europa se ha trasladado a Uruguay, en busca de una plaza más segura, que esté a resguardo del credit crunch mundial. De todas formas, hay que aclarar que el movimiento de dinero hacia las arcas charrúas no tiene ni la magnitud ni el ritmo que solía tener antes de la crisis del 2001, cuando los depósitos de argentinos representaban el 54% de las tenencias de los bancos privados del Uruguay, es decir, unos u$s 5.300 millones.
Hoy en día, las colocaciones de no residentes significan apenas el 20% del total. Además, el 60% de ellas están concentradas en sólo cuatro de los trece bancos que operan en la plaza charrúa. Según los datos del diario El País de Uruguay, de los 39.541 clientes no residentes con que contaban los bancos privados al cierre de noviembre, el 17% era cuentas del ABN-Amro, la institución con mayor captación de cuentas de agentes con ese perfil. Posteriormente se ubicó el Nuevo Banco Comercial, con el 15% del total, luego Itaú (14%) y, finalmente, Santander (14%).
Según fuentes del mercado local, algunas de estas entidades ya están aumentando la dotación de personal que tienen en sus filiales charrúas para atender a los clientes argentinos. En los bancos están previendo que la llegada de dinero se intensificará más aún en los próximos meses.
Fuga de dólares
“Desde el comienzo del año hemos visto un aumento de los depósitos de no residentes que no se condice con la tendencia que habíamos visto en los últimos años”, dijo un analista bancario que prefirió no ser nombrado. Para los uruguayos, la llegada de dinero argentino a los bancos no es precisamente una buena noticia. De hecho, el año pasado el Gobierno de ese país puso en práctica un impuesto a la renta financiera de los no residentes que pretendía desalentar el desembarco de ahorros argentinos en las arcas charrúas. Para el país vecino es fundamental protegerse de Argentina cuando se desata una crisis financiera. Los uruguayos aprendieron esta lección en 2001, cuando la debacle económica local les hizo perder el 40% de sus depósitos.
Sin embargo, el crecimiento de los fondos de no residentes es hoy innegable. Según se evidencia en las cifras, la llegada de dinero al Uruguay se intensificó en septiembre, mes en que se desató con más fuerza la crisis de los mercados luego de la quiebra del banco Lehman Brothers. Ese mes, los depósitos de no residentes crecieron en casi u$s 100 millones, y es había sido la suba más importante en casi siete años. En octubre, sin embargo, las cuentas de los extranjeros duplicaron el avance de septiembre, y sumaron u$s 206 millones. “La estatización de las AFJP y otras noticias de este tipo están desalentando a los argentinos a dejar sus ahorros en el país”, indicó un analista local. |