La Reserva Federal bajó la semana pasada la tasa de interés de la primera economía mundial a un rango entre cero y 0,25 por ciento, una medida que fue interpretada como positiva en un primer instante, aunque una segunda lectura dejó a los inversores preguntándose cuán profunda podría ser la recesión.
La decisión llevó a algunas monedas de la región, como el peso chileno <CLP=>, a apreciarse debido al fuerte diferencial de tasas entre la economía local y Estados Unidos.
Aunque otros países de la región han iniciado fuertes recortes de tasas para luchar contra la desaceleración pese a enfrentar una alta inflación, como lo hizo el Banco Central de Colombia, que bajó la tasa de interés en 50 puntos base a un 9,5 por ciento, sorprendiendo a gran parte del mercado.
"La acción de la Fed, como fue tan agresiva, nos indica que el pronóstico está muy a la baja y que, siendo así, con la diferencia de la tasa de interés, las monedas emergentes se están apreciando", dijo David Duarte, analista de 4CAST, en Nueva York.
Un ciclo de bajas de tasas en las economías de la región le restaría atractivo a las monedas de América Latina, ante menores ingresos de flujos buscando una mayor rentabilidad.
"En esta época, como es muy liviana, normalmente no ocurre mucho en términos de movimientos en el tipo de cambio, aunque salgan malas o buenas noticias, pero, esta vez es diferente porque en lo agregado, el mercado no puede ignorar la evolución del escenario macroeconómico", agregó.
El peso colombiano <COP=RR> cayó levemente el viernes tras ocho sesiones de alzas consecutivas.
MENOR LIQUIDEZ
El peso chileno, que acumula una baja de un 21,7 por ciento frente al dólar en lo que va del año, se ha movido de la mano de los mercados externos y de los movimientos de la moneda estadounidense, especialmente contra el euro, atento a las noticias sobe la marcha de la economía global.
El dólar ha presentado un alza debido a que los inversores buscan un refugio seguro ante las cada vez más negativas noticias económicas.
La tendencia seguiría de la misma forma esta semana, aunque tras el recorte de tasa por parte de la Fed, la moneda chilena llegó a subir a un máximo de seis semanas.
El peso mexicano MEX01 también obtuvo impulso la semana previa ante el recorte de tasa de la Fed y también tras el anuncio de un rescate al atribulado sector automotriz en Estados Unidos, su principal socio comercial.
Sin embargo, la liquidez ya es escasa en las últimas dos semanas del año. El peso podría mantenerse en sus niveles actuales de cerca de 13,12 unidades por dólar.
"Lo que vamos a ver de aquí al resto del año es cada vez menos liquidez y con un poco de mayor aversión al riesgo, veo el tipo de cambio cerrando el 2008 entre los 13.00 y 13.20 por dólar", comentó Enrique Trejo, director de la mesa de cambios de Ixe Grupo Financiero, en Ciudad de México.
La moneda argentina, en tanto, continuaría con su tendencia de estabilidad debido a la intervención del Banco Central, aunque el tipo de cambio de equilibrio podría superar el actual nivel, según analistas.