Por Alfredo Sainz - Las exportaciones perdieron el invicto. Después de más de seis años de subas ininterrumpidas, en noviembre pasado las ventas argentinas al exterior registraron una baja interanual del 6 por ciento, golpeadas por la menor demanda internacional y la caída en los precios de las commodities . La crisis internacional se hizo sentir además en el mercado doméstico, ya que también se produjo una importante caída (5 por ciento) en las importaciones, en lo que representa la primera baja desde enero de 2003. El descenso en las exportaciones e importaciones tuvo además un impacto en el superávit comercial, que retrocedió 7,3 puntos porcentuales en la medición interanual y cayó hasta los 952 millones de dólares. De acuerdo con los datos suministrados ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las exportaciones alcanzaron en noviembre los 5099 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 4147 millones de dólares. En el acumulado de los primeros once meses del año, las ventas al exterior se ubicaron en los 66.269 millones de dólares, mientras que las compras llegaron a 53.955 millones, con lo cual se alcanzó un saldo comercial de 12.314 millones de dólares, frente a los 11.072 millones del período entre enero y noviembre del año pasado. El Mercosur, el principal socio comercial de la Argentina, concentró el 26 por ciento de las ventas del país y el 34 por ciento de las compras. Dentro de esta relación, las exportaciones crecieron un 6 por cientoy las importaciones retrocedieron un 9 por ciento. A la hora de analizar los resultados, los analistas destacaron que la baja en las exportaciones argentinas no se explica exclusivamente por una caída en los volúmenes, sino también por el impacto negativo en los precios internacionales de los productos que más vende la Argentina en el exterior. "Si bien la variación interanual de precios sigue resultando positiva, con una suba del 6 por ciento, el alza resulta muy inferior a la registrada en los meses anteriores [32 por ciento]", destacó un informe de la consultora Abeceb.com. La baja en los precios se hizo sentir no sólo en el complejo oleaginoso (porotos de soja y harina y aceites de soja), sino también en otros rubros clave para la balanza comercial argentina, como combustibles y energía, que tuvo una variación negativa de las exportaciones de un 29% que se explica por una baja de los precios (-37 por ciento) que no pudo ser compensada por un aumento en los volúmenes (1 por ciento). Efecto soja El cambio de tendencia en la economía mundial se hizo sentir con especial fuerza en las exportaciones argentinas de porotos de soja a China y las harinas y pellets demandados por España, Francia, Indonesia e Italia. En Abeceb.com destacaron además la caída en la demanda brasileña de otras exportaciones argentinas, como las naftas, los cereales y las hortalizas y legumbres. Los economistas alertaron además que el descenso en las importaciones era una señal de que la crisis financiera internacional había llegado al país. "La baja del 5 por ciento en las importaciones es una muestra de que se está cayendo la actividad económica", explicó Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de la consultora Orlando J. Ferreres. En el caso de las importaciones, la bajas se observan en todos los rubros, con excepción de los automóviles, que tuvieron un alza interanual del 11 por ciento. Las caídas fueron encabezadas por los importaciones de bienes de capital, como grupos electrógenos y teléfonos celulares (con una caída promedio del 8 por ciento), seguidos por bienes para el consumo, como motocicletas y televisores (-6%), y bienes intermedios (-4 por ciento). |