En el marco de la seguidilla de anuncios que viene realizando desde la residencia oficial de Olivos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se focalizó ayer en el sector al que se enfrentó durante todo el año: el agropecuario. Si bien hasta último momento había expectativa de que se redujeran las retenciones a la soja y el girasol, al menos como un gesto de distensión hacia el agro, la jefa de Estado se inclinó por dejar fuera del beneficio al “yuyo” (como ella misma bautizó a la oleaginosa allá por marzo) y reforzó el anticipo hecho el 4 de diciembre para el maíz y el trigo; habló de un plan de engorde a corral (feedlots) de terneros de descarte de los tambos y anticipó la reducción a la mitad de las retenciones a la exportación de frutas frescas y hortalizas.
Desde el campo, los dirigentes gremiales minimizaron el impacto real de los anuncios, consideraron que las iniciativas son de dudosa implementación y que no solucionan la crítica situación que padecen miles de productores. En Entre Ríos, el descontento se plasmó en cortes de ruta, que se extenderán hoy.
En Olivos, rodeada de funcionarios de su gabinete, gobernadores, productores tamberos afines, industriales frigoríficos y referentes de la cadena del maíz, Cristina dijo que desde hoy, cuando aparezca publicada en el Boletín Oficial la reglamentación, el trigo y el maíz tributarán 5 puntos porcentuales menos de derechos de exportación, que serán de 23% para el trigo y 20% para el maíz, para cuando las ventas externas de ambos granos vuelvan a autorizarse. Además, Cristina informó sobre su decisión de segmentar entre grandes, medianos y pequeños productores la reducción adicional por cada millón de tonelada de producción extra de ambos cereales, también anunciada hace 20 días. Tomando algo del reclamo de Federación Agraria (FAA) de que se diferencie los distintos sujetos agrarios, la mandataria dijo que por cada millón de tonelada de excedente de producción, se le reintegrarán mediante devolución en el impuesto a las Ganancias o el Monotributo, un punto porcentual extra a los grandes productores; 2 puntos para el mediano y 5 puntos para el pequeño agricultor.
Estado exportador
La Presidenta también anunció la creación, con aporte del Estado nacional y las provincias, de cinco feedlots destinados al engorde, cada uno, de 40.000 terneros cada uno, que hoy se descartan en los tambos. “Se busca producir 100.000 toneladas de carne con total destino de exportación y que no van a estar sometidos al encaje para el mercado interno”, señaló Cristina. La Presidenta calculó que esos establecimientos deberían estar constituídos en no más de 90, 120 días” y consideró que ayudarán a que los números de los tamberos sean más eficientes. Sin embargo, desde la Sociedad Rural (SRA), remarcaron que la iniciativa no alcanza a compensar la crianza a pérdida de esos terneros. “Para que un ternero entre a feedlot tiene que pesar al menos 160 kilos, eso lleva 6 meses. ¿Cómo pretenden convencer a un productor a que tenga un animal durante ese tiempo, cuando lo cría a pérdida?”, indicó a El Cronista el economista jefe de SRA, Ernesto Ambrosetti.
“Estas medidas ya estaban anunciadas y lo único que buscan es confundir a la población y llenar espacio en los medios”, puntualizó el titular de SRA, Hugo Biolcati.
En esa línea, el entrerriano de FAA y líder de los autoconvocados, Alfredo De Ángeli, cargó con fuerza contra el Gobierno. “Las medidas no significan absolutamente nada. Es una vergüenza”, enfatizó el entrerriano. Durante la tarde, estuvo en un corte de rutas en el cruce de rutas 127 y 32, que se montó en rechazo a las palabras de Cristina. Allí la protesta seguirá hoy y, según indicaron ruralistas entrerrianos, se le sumarán piquetes en Gualeguaychú,
De Ángeli adelantó que la actitud oficial “puede precipitar las protestas”. Y convocó para el próximo 5 de enero a una asamblea nacional para definir los pasos a seguir. |