Las importaciones de la cadena de valor de la agroindustria textil y de indumentaria registraron un brusco aumento en 2008 respecto de 2007, advirtió ayer en un comunicado la Fundación Pro Tejer. La entidad precisó que la tasa de crecimiento de las compras externas fue de 33,3% durante los primeros nueve meses de 2008 respecto del mismo período de 2007, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Esta cifra implicó una aceleración en el crecimiento de las importaciones, ya que esa tasa prácticamente duplicó el ritmo de crecimiento de los mismos períodos de los dos años anteriores. Las cifras totales de importación de 2008 proyectadas por la Fundación Pro Tejer, de unos US$ 1650 millones, superarán en casi un 50% el nivel máximo de importación registrado durante el modelo de convertibilidad, en 1998, con US$ 1112 millones. "Es imprescindible que el Gobierno, luego de haber establecido licencias no automáticas de importación de productos textiles y de indumentaria, utilice adecuadamente este instrumento", reclamó el jefe de Pro Tejer, Pedro Bergaglio. En ese sentido, propuso tener políticas similares a las de Brasil, Europa y los Estados Unidos, que impusieron cupos al crecimiento de la importación de China. "Este crecimiento de las importaciones es mucho más nocivo que el de los años anteriores porque se produce en simultáneo a la contracción del mercado nacional", alertó Bergaglio. Si bien las cifras del Indec dan cuenta de este fenómeno, señalan que la producción textil cayó sólo un 10,4% en octubre de 2008. Según un sondeo de la fundación en los principales núcleos productivos, el nivel de actividad se ha deteriorado en mayor medida. Los últimos eslabones de la cadena de valor de la producción de indumentaria y la de artículos para el hogar fueron los más afectados, ya que su actividad cayó en torno del 50%. En tanto, en el resto de los sectores, como hilanderías, tejedurías y tintorerías, la merma promedio fue del 35%. En los sectores en los que la producción más se resintió, la importación fue más dinámica. En los primeros nueve meses de 2008, respecto de igual período de 2007, las compras externas de ropa aumentaron 62,7% y las de artículos para el hogar se expandieron 30,5%. China fue el origen de importación impulsor de ese crecimiento: la importación de prendas de vestir subió un 129,2% y la de confecciones para el hogar aumentó un 92,3 por ciento. "Que sea China el principal propulsor de esta invasión es aún más perjudicial por los valores irrisorios a los que ingresa la mercadería de ese origen", opinó Bergaglio. Según la entidad, el efecto de la importación implicó que se perdiera la oportunidad de generar 91.000 empleos en el país, 36.000 directos y 55.000 indirectos. |