En octubre, la economía tuvo la menor tasa de crecimiento de los últimos seis años.
El débil desempeño de la industria y de la construcción determinaron que se acotara el margen de expansión respecto del año anterior. Ayer, el INDEC informó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) aumentó 5,2 por ciento en relación al mismo mes de 2007. Se trata de la tasa más baja de expansión desde enero de 2003.
El informe, que funciona como un anticipo de la evolución del Producto Bruto Interno (PBI), refleja la desaceleración de la economía, que arrancó el año con una tasa de crecimiento del 9,9 por ciento y al cabo de 10 meses mostraba una suba acumulada del 7,2 por ciento.
El año pasado hubo en ese lapso un alza de 8,7%.
El registro oficial de octubre pasado está 5 puntos porcentuales por debajo del conseguido en igual mes de 2007.
Esa cifra, sin embargo, supone una suba de 0,1% en relación a septiembre.
Para la consultora Economía y Regiones esto muestra "una marcada desaceleración" provocada "por la caída del precio de los commodities dentro del contexto de la crisis internacional y por la fuga de capitales que padece la coyuntura económica".
La mayoría de los indicadores macroeconómicos tuvieron un crecimiento leve en octubre. Así, la industria subió un 2,6 por ciento en la medición interanual, y la construcción apenas arañó 0,3 por ciento.
Pero el dato positivo de entonces fue que aún había expansión. En noviembre la situación empeoró. La industria tuvo crecimiento cero respecto del año anterior, las exportaciones se derrumbaron 6% y las importaciones cayeron 5%. Todo esto hace prever que el resultado del EMAE de ese mes será aún más bajo que el de octubre. Por este motivo, los economistas estiman que el crecimiento del año no superará el 7,2%.
Los efectos de la desaceleración ya se sienten en la mayoría de los sectores. Un informe de la Fundación Protejer da cuenta del impacto del freno de la economía sobre la producción textil local. "Como consecuencia del avance de las importaciones y la caída de la demanda, la oferta nacional cayó, en promedio, un 35 por ciento, aunque hay sectores de la cadena textil que perdieron un 50por ciento", señalan.
"Se percibe un marco recesivo para la economía argentina, que se verifica en diversos frentes de la oferta. En un contexto de incertidumbre, recesión e inflación, los agentes económicos incrementan su demanda de dólares en detrimento de la demanda de pesos", apunta Economía y Regiones.
De cara al año próximo, el Estudio Bein proyecta "un escenario sin disrupción financiera, con la economía prácticamente estancada a partir de un crecimiento promedio de tan sólo 0,3 puntos porcentuales por trimestre, un arrastre estadístico casi neutro y un aumento del PIB de sólo 1,5%".