Pero las pérdidas eran limitadas pues los operadores ajustaban posiciones temprano, en un mercado reducido típico de fin de año.
Los agentes financieros esperaban nuevas mediciones sobre el gasto, los pedidos de bienes duraderos y las solicitudes del seguro de desempleo de Estados Unidos.
El martes salieron unos indicadores que confirmaron la contracción económica estadounidense, además de números muy negativos del mercado inmobiliario.
"La incapacidad de las cifras de las viviendas para sostenerse inhibirá la recuperación económica de Estados Unidos, y los efectos derrame, como la reducción del gasto en bienes y servicios por el declive de la riqueza de las familias, se sentirán en los próximos meses", dijo Geoffrey Yu, de UBS en Londres.
A las 1103 GMT, el dólar caía el 0,4 por ciento diario a 90,45 yenes <JPY=>. Frente a una cesta de divisas .DXY disminuía el 0,3 por ciento, a 81,151.
El euro mostraba pocos cambios a alrededor de 1,40 dólares <EUR=>.
Esto, después de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE) Jean-Claude Trichet dijera el martes por la noche que el organismo monetario hará todo lo necesario para mantener la estabilidad de precios, aunque se abstuvo de comentar directamente sobre el panorama para las políticas.