La divisa estadounidense ha recobrado el pulso en poco más de dos semanas, animado por las perspectivas de una posible reducción del diferencial de tipos de interés entre EEUU y la zona euro.
En consecuencia de la fuerza de billete verde, el euro sumará tres semanas en negativo, que suponen su peor racha desde noviembre de 2002.
Tras la apertura de las bolsas europeas, la moneda europea pierde un 0,2%, hasta 1,218 dólares, mientras que el yen japonés retrocede también un 0,2%, hasta 111,3 unidades por dólar. El dólar amplía de esta manera sus máximos anuales frente a las otras dos grandes divisas del mercado, animado por las perspectivas de una posible reducción del actual diferencial de tipos de interés entre el 1% de Estados Unidos y el 2% de Europa.
En este sentido, si bien parece difícil que el BCE reduza los tipos -como ya demostró ayer-, si parece más probable que la Reserva Federal (Fed) estadounidense eleve los suyos desde el 1% -el nivel más bajo en 46 años-, con el objetivo de no dañar la marcha económica, como advirtió el martes el presidente del organismo, Alan Greenspan. La Fed se reúne el próximo 16 de marzo.
Los datos laborales
A corto plazo, el dólar ha interpretado muy favorablemente la posible mejoría en el mercado laboral, un factor que ayudaría a la Fed a subir los tipos antes de que concluya el año. El Departamento de Trabajo da a conocer hoy las cifras de desempleo correspondientes al mes de febrero.
Las previsiones apuntan que se mantendrá en el 5,6% de enero, aunque lo que realmente espera el mercado es la cifra de creación de trabajo. Los expertos creen que podrán superarse los 130.000 nuevos puestos, una nueva señal de recuperación, y la mejor cifra desde noviembre de 2000.
El presidente de la Reserva Federal del estado de Atlanta, Jack Guyn, dijo que no será necesario mantener el tipo de interés en el 1%, mínimo de 46 años, una vez que la economía estadounidense de muestras de que el crecimiento es sostenible y que la contratación aumenta. |