Por LEANDRO GABIN - Después de un flojo 2007 y un horrible 2008, este año el mercado de bonos podría salir del ostracismo. O por lo menos, estarían dadas las condiciones para que se despeguen definitivamente de aquellos precios mínimos.
Si bien nadie está hablando de un rally, en el mercado empezaron a ponderar un mix de hechos que podría traer el tan ansiado alivio a los títulos públicos: un mejor contexto internacional (expectativas por lo que hará Barack Obama en EE.UU.) y una política oficial que buscará “amigarse” con los mercados.
En este último caso, la idea del Gobierno es alejar los fantasmas de un default en el corto plazo mediante un acercamiento con los acreedores. Si bien las negociaciones con el Club de París y los hold-outs están verdes, lo que estaría más avanzado es el canje de los Préstamos Garantizados (PGs).
Esta semana, incluso, se cree que Cristina Kirchner anunciaría esta operación junto a la presentación del Programa Financiero de 2009.
Los anuncios tienen una única intención: la Argentina no defaulteará este año. ¿Le creerá el mercado?
Según los analistas consultados por este diario, la iniciativa oficial impactaría positivamente en el mercado de títulos públicos. “El Gobierno buscará financiarse sin tener que recurrir a los mercados, al FMI o a la ayuda de
Venezuela. La intención es generar un shock de confianza en el mercado doméstico, pese a que el mismo ya viene
descontando en los precios actuales dicho programa (en referencia al plan financiero) viéndose reflejado en las subas de las últimas jornadas”, dice un informe de research de Banco Hipotecario.
Para Freddy Vieytes, asesor de Debursa Sociedad de Bolsa, “es muy positivo que se empiece a regularizar la situación con los acreedores”. “El mercado espera medidas serias por parte del gobierno, y ésta forma parte de eso. Que se arregle el default y se demuestre capacidad de pago podría hacer que al país se lo tome en cuenta”, dijo el analista.
Jorge Ferreyra, analista de Intervalores Sociedad de Bolsa, interpretó que “la reciente estabilidad de los títulos públicos –que en parte vino de afuera– hizo mejorar las paridades”, y que “el canje de préstamos garantizados va a favorecer la operatoria de los bonos”. “Va a ser tomado como algo positivo...es más, creo que este va a ser un buen año para los activos a pesar del escaso volumen”, se jugó.
Más escéptico, Juan Diedrichs, asesor financiero de Capital Markets Argentina, señaló que “hoy por hoy las fortalezas de los activos locales vienen como consecuencia de lo que pasa en el mercado americano”. “Hay muchas expectativas con la asunción de Obama y de hecho los mercados no reaccionaron mal ante noticias negativas como ocurría antes. Y nuestro mercado está arrastrado por eso. Pero con lo bonos va a depender de lo que haga el gobierno. No veo un efecto explosivo en los títulos por el anuncio del canje de PGs, porque en el mercado hay preocupación con la capacidad de pago del país. Es más, si se analizan las señales que dio el gobierno en los últimos tiempos, todas demuestran que la economía no está tan fuerte ni sólida”, manifestó.
Pero aquellos que sí creen que habrá impacto positivo por los anuncios K, señalaron que los bonos más largos replicarían las buenas señales. En la lista, obviamente, están los famosos Discount y Par (en pesos y en dólares) y los bonos que vinieron ajustando mejor en el último tiempo como el Boden 12, 13 y 15 (en dólares) y el Bogar 18. “Los bonos cortos ya no van a pagar tanto como antes. Por eso, los denominados en pesos (largos) podrían beneficiarse de mejores noticias (porque además ya no se cree que el tipo de cambio suba demasiado este año)”, dice Ferreyra. Para Vieytes, si hay acercamientos por el resto de los pasivos (holdouts y demás) los títulos en dólares deberían hacer punta. |