Las fuertes bajas del euro, que ha perdido más de tres centavos en lo que va de la sesión europea, también se propagaban a la paridad euro/libra esterlina, alejando a la moneda británica de los mínimos récord que sufrió la semana pasada.
Una actitud algo menos dubitativa frente al riesgo ayudó a mejorar la percepción en las bolsas y el dólar llegó a sus máximos en más de tres semanas también frente al yen.
Las cifras del lunes mostraron que los precios al consumidor en Italia, armonizados por las normas de la UE, descendieron el 0,2 por ciento mensual en diciembre, frenando el aumento anual al 2,3 por ciento desde el 2,7 por ciento de noviembre.
En España, la inflación armonizada se desplomó al mínimo en 10 años de 1,5 por ciento en diciembre, reforzando la evidencia de que podría estar moderándose la presión sobre los precios en la zona euro.
"Vimos que la inflación bajó en Italia y España y eso confirma que los números preliminares de (la inflación de) la zona euro que saldrán mañana serán inferiores al 2 por ciento", dijo Jeremy Stretch, estratega de mercados de Rabobank en Londres.
"El cuadro de la inflación es cambiante y eso tendrá implicaciones importantes para los cálculos de lo que podría hacer el BCE", agregó.
A las 1224 GMT, el euro <EUR=> había caído un 2,1 por ciento diario a 1,3603 dólares, después de descender incluso a 1,3594 previamente, mínimo desde mediados de diciembre, según datos de Reuters.
Los economistas encuestados por Reuters prevén que la inflación de la zona euro, que se conocerá el martes, muestre que los precios crecieron 1,8 por ciento en términos anuales.
En tanto, la canciller alemana Angela Merkel cedió a las presiones para incluir un alivio fiscal en un nuevo paquete de estímulo diseñado para proteger a la economía de su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.
Contra el yen <JPY=> el dólar subía el 1,2 por ciento a 93,39 unidades de la moneda japonesa, según datos de Reuters, récord desde comienzos de diciembre.