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Matías Longoni - El dólar le está dando un respiro al Banco Central. No por el lado del precio, que logró medianamente "administrar" a lo largo de las últimas crisis, sino porque, según aseguran cerca de Martín Redrado, aminoró el ritmo con el que se estaba fugando del país. Los datos parecen darle la razón. Entre noviembre y ayer, la entidad monetaria logró aumentar en casi 1.400 millones de dólares las reservas, a pesar de que la política de "flotación administrada" en la que está enrolada le permitió, precisamente, administrar la devaluación del peso.
"Nos decían que con el real a 2,60 teníamos a apurar el paso de la devaluación, pero nos mantuvimos calmos y llevamos el dólar a 3,47 mientras el real volvió recuperarse contra el dólar y ahora está en 2,17.
Antes, los reclamos de los economistas eran inversos. Pedían que el peso se revaluara (también a la par del real) para enfriar las tensiones inflacionarias.
A esa diagonal ascendente del dólar, a ritmo muy tranquilo, se la llegó a llamar la "teoría de Maradona", que consiste en llegar a un objetivo (el arco contrario, o en este caso, un precio) sin grandes quiebres de tendencia (amagues, o subas y bajas).
Redrado busca aplicar esa teoría desoyendo así a quienes reclamaban una apreciación o una devaluación más fuerte del peso.
Otro dato a favor de la política cambaria del Central es que la soja está rindiendo más pesos por tonelada. De esa manera el llamado "dólar de equilibrio" no estaría tan alejado del precio actual. Para hacer ese cálculo, los economistas estiman cuál va a ser el superávit de la balanza comercial. A mayor superávit, menor el tipo de cambio necesario para conseguir los pesos necesarios para atender las necesidades fiscales (y de la deuda).
El Central necesita además un dólar tranquilo para frenar la salida de depósitos del sistema financiero.
"Está demostrado que si las expectativas deflacionarias son muy altas el sistema pierde depósitos, como ocurrió en octubre, cuando se perdieron 7.000 millones de pesos" recuerdan en el Central.
Eso dispara una suba de tasas, que recién ahora se están enfriando. aunque siguen altas.