El dólar cobraba impulso contra las divisas de mayores retornos pues las preocupaciones sobre la economía global hicieron caer los precios del petróleo en un 12 por ciento el miércoles, llevando a la baja también a las monedas basadas en materias primas como los dólares de Australia y Nueva Zelanda.
Esto ayudaba a que la moneda estadounidense recuperara algunas de las pérdidas sufridas en la sesión previa debido a algunos desastrosos datos del empleo, pero el dólar seguía en descenso contra el yen, que se beneficiaba de la aversión al riesgo por las caídas de las bolsas de Asia y Europa.
El miércoles, unos datos mostraron una reducción de 693.000 puestos de trabajo en el empleo del sector privado estadounidense en diciembre, afianzando la opinión de que la economía de Estados Unidos se deteriora rápido, con repercusiones a nivel global.
"Esta es una historia de aversión al riesgo, el yen evoluciona bien y el dólar también", dijo Geoff Kendrick, estratega cambiario de UBS en Londres.
"Pero podríamos estar llegando cerca de un nivel de expectativas donde la gente se torna demasiado pesimista", agregó.
A las 1109 GMT, el índice dólar .DXY subía el 0,3 por ciento contra una cesta de monedas a 82,419.
El dólar perdía el 1 por ciento contra el yen <JPY=> a 91,60 unidades de la divisa japonesa.
Contra el dólar, el euro bajaba el 0,4 por ciento a 1,3578 dólares, acercándose al mínimo en tres semanas en torno a 1,33 que vio esta semana <EUR=>.
Entre las cifras desfavorables de Europa que se conocieron el jueves, las exportaciones alemanas registraron en noviembre un derrumbe sin precedentes del 10,6 por ciento mensual, ante la recesión global.
En tanto, una serie de datos económicos flojos de la zona euro alimentó aún más la perspectiva de que la recesión se agudiza, lo que podría requerir recortes más rápidos en las tasas de interés del Banco Central Europeo.