En general, hay un concepto muy difundido según el cual quienes invierten en bonos lo hacen con una visión a “finish”, cuando muchas veces la estrategia más recomendable es vender anticipadamente el bono aprovechando el transcurso del tiempo, que permite disminuir el riesgo que el bono lleva implícito.
Para ello, podemos hacer uso del concepto de Retorno Total, o sea vamos a fijarnos un horizonte de tiempo en el cual pensamos vender el residual del bono en cartera, los servicios cobrados se capitalizan hasta ese horizonte de tiempo. Por lo tanto, nuestra inversión en el bono queda reducida a:
-Comprarlo hoy.
-Cobrar periódicamente los servicios.
-Capitalizarlos al “horizonte de tiempo”.
-Una vez alcanzado ese horizonte, vendemos el residual del bono.
Cuando el horizonte de tiempo es corto, seis meses o un año, al concepto de Retorno Total podríamos asimilar como un equivalente a un instrumento del Mercado del Dinero, con ciertas restricciones debido a las características propias de cada bono. O sea que mediante activos o portafolios que vencen dentro de varios años podemos intentar competir con otros activos del tipo, Letras, Notas, Commercial Papers, plazos fijos que tienen un año o menos de vencimiento.
En este simple ejemplo utilizaremos al Boden 2013. Pero se puede hacer para carteras más complejas, donde intervienen diferentes tipos de activos y que permiten mayor diversificación.
Tomando como ejemplo el Boden 2013, sabemos que el 30 de abril paga un cupón de amortización de u$s12,50, quedando con un residual de u$s50 más el interés del semestre que está establecido en 3% anual. Por lo tanto, tenemos al 30 de abril:
-Menor capital adeudado, ya que del 100% del capital original sólo restaría pagar el 50%; se reduce en un 20% el capital residual.
-Mayor confianza en que los servicios de la deuda en 2009 serán cancelados.
En esas condiciones, es probable que el mercado, al 50% restante, seguramente le va a pedir un menor rendimiento que el actual de 38%. Pero si se mantiene la actual Tirea para el residual, entonces al venderlos nos generaría un retorno total anual del 38% y una tasa directa a cuatro meses de 11%, un premio sobre las tasas de mercado vigentes.
Pero si la Tirea baja ese retorno total y esa tasa directa aumentan considerablemente mejorando aún más la inversión.
Algunas consideraciones respecto de la propuesta. ¿En qué condiciones el Boden2013 podría verse afectado?
1. Por riesgo de crisis argentina. Pensamos que en cuatro meses las posibilidades de nuevas crisis son bajas, pero los rendimientos nos dicen que el riesgo argentino es muy alto.
2. Por suba de la tasa de interés en dólares. Esta circunstancia afecta seriamente a los bonos emitidos en dólares a tasa fija, y el Boden 2013 queda fijo en 3%. La realidad es que hoy la tasa Libor a 180 días se encuentra en 1,80% anual.
3. Variación importante respecto de la paridad cambiaria actual. Si el dólar baja frente al peso nos favorece, ya que la venta del flujo remanente del 50% seguramente la haremos en pesos, por lo que podríamos obtener mayor cantidad de dólares. En cambio, nos afecta si el dólar sube fuerte en cuatro meses. De todas maneras, tampoco se esperan subas excesivas en un plazo de cuatro meses
Freddy Vieytes, asesor de Debursa Sociedad de Bolsa
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