Ni la crisis financiera internacional, ni un conflicto social severo como el que hubo entre el Gobierno local y el sector agropecuario le hicieron a los bonos lo que logró Guillermo Moreno. Hay que remontarse a enero de 2007 para encontrar el punto de inflexión en que los precios de la deuda local comenzaron a desbarrancarse. Fue entonces cuando el Secretario de Comercio Interior decidió intervenir el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y quitarle credibilidad a la inflación oficial, la medición por la cual están indexados el 41% de los títulos públicos. Desde allí en adelante, los bonos perdieron todo atractivo a los ojos de los inversores y aún no logran levantar cabeza.
Para colmo, ayer, este conflicto registró un nuevo capítulo, luego de que el INDEC informara que la inflación oficial fue de 7,2% en 2008. Al conocerse el dato, los bonos en pesos revirtieron subas iniciales y llegaron a caer hasta 1,4%. Es que la cifra confirmó las peores sospechas de los analistas, que estaban esperando una medición del 7,5%. El número es, además, sensiblemente inferior a los cálculos de inflación que hacen las consultoras privadas, que se ubican entre el 20% y el 25%. La diferencia entre la inflación oficial y la que calculan los privados representó para los inversores una pérdida de unos $20.000 millones, según la consultora Economía & Regiones.
“Los títulos públicos venían subiendo, pero frenaron su avance luego de que se conociera la inflación oficial”, indicó Patricio Cancelmo, analista de Portfolio Personal. Así, un bono como el Par en pesos cayó 1,4%, al tiempo que el Descuento perdió 1,27%, y el Bogar 18, 1,12%. De todos modos, el volumen operado con títulos fue muy bajo: u$s96 millones en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), cuando en general se transan unos u$s300 millones.
Concretamente, el INDEC informó ayer que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre alcanzó el 0,3%. Con esa medición, el total del año arroja una suba del 7,2% en los precios, casi 12 puntos porcentuales menos que lo que estiman las consultoras privadas. Según Economía & Regiones, por cada punto de inflación anual que oculta el INDEC, el Gobierno se “ahorra” $1.757 millones, con lo que las pérdidas de los inversores en 2008 serían de $20.000 millones. “En efecto, el stock de deuda indexada al 31 de Diciembre de 2008, según los indicadores oficiales, ascendería a $190.284 millones, mientras que con el recálculo del CER, la deuda pública nacional alcanzaría los $209.787 millones”, dice la consultora.
Los bonos, que venían recuperándose en los últimos días y acumulan una suba promedio del 4% en 2009, sufrieron también por la volatilidad que se vivió en el mercado internacional (ver pág. 2) y por la reciente noticia de que el juez Thomas Griesa, a cargo del segundo distrito de Nueva York, emitió una sentencia contra el país por el default de 2001 que dificultará que se concrete el canje de los “préstamos garantizados”. El Gobierno tenía previsto realizar el canje durante este mes y el próximo, para despejar las dudas del mundo financiero sobre la capacidad del país para hacer frente a los vencimientos de deuda a lo largo de 2009, pero todo indica que la operación deberá enfrentar mayores obstáculos judiciales. De todos modos, el Gobierno mantiene su objetivo de realizar el canje, tanto con los “préstamos garantizados” como, según operadores, con los Boden 2012.
“El mercado cuenta con que habrá canje. Sin embargo, hasta que no haya un anuncio preciso, no habrá noticia”, dijo Cancelmo. “Tanto los títulos públicos como las acciones se están moviendo muy poco. En cierta medida, los inversores están esperando que asuma Obama en Estados Unidos, y que dé noticias sobre el salvataje financiero”. |