Por DOLORES AYERRA - Ya hace unos días que las tasas pasivas (aquellas que los bancos deben pagar por las colocaciones de sus clientes) aflojaron en el sistema financiero. La Badlar -el interés de aquellos depósitos de más de $1 millón- retrocedió desde 19% en los primeros días de enero hasta 17,13%, según cifras del martes. El motivo, alegan en el sector, es una cierta estacionalidad y el exceso de liquidez que hay en el mercado. Los ahorristas volvieron a optar por los plazos fijos en un contexto donde el dólar está planchado y de tasas de interés reales positivas después de mucho tiempo. Los últimos datos registrados en el Banco Central (BCRA) revelan que en la semana del 29 de diciembre de 2008 al 2 de enero de 2009 volvieron más de $700 millones de plazos fijos del sector privado.
En este contexto, se especula con que las tasas seguirán su camino descendente. Sin embargo, el traslado del costo de fondeo de los bancos habitualmente tiene un retraso al costo que cobran las entidades para prestar. En rigor, depende de la estrategia de cada banco. Así y todo, en algunas entidades aseguraron a El Cronista que ya esta semana habría una corrección en el interés de algunas líneas crediticias. Puntualmente, el retroceso en las líneas corporativas ya es un hecho. Las tasas superaban en algunos casos el 35% anual para las compañías. “En parte se debe a que en muchos casos fueron las que más subieron, y por otro lado casi siempre este segmento ajusta primero que el retail”, dijo el ejecutivo de un banco. En una entidad de capitales nacionales aseguraron que “los créditos para empresas ya se modificaron a la baja ayer entre dos y tres puntos”, aunque aseguraron que todavía “no se tocarán la de individuos”. En otro banco privado advirtieron que el factoring, por ejemplo, bajó de 29% a 22% anual.
No obstante, en algunos casos, también modificarán las líneas para individuos en estos días. “Las líneas para el consumo y prendarios bajarán en promedio entre 200 y 300 puntos básicos”, reconocieron en una entidad extranjera de primera línea. “Un préstamo personal que estaba en el orden de 40% anual, en estos días pasará a estar en 38%”, precisó un ejecutivo de ese banco.
Con todo, son muy pocas las entidades que se animan a tocar el interés que cobran por prestar o a recortarlo en una mayor magnitud. Y es que no se puede negar que, amén de la “abundante liquidez”, la incertidumbre aún pisa fuerte en el sistema financiero. “En los bancos aún hay mucha cautela. Todavía no están seguros de qué sector está sólido para prestar. Hay muchas empresas por ejemplo que están entrando en concurso -situación que no se registraba hacía tiempo-, y por el lado de la banca de individuos todavía es alto el temor al desempleo”, señalaba una fuente especializada en bancos de una importante calificadora de riesgo. En este sentido, detalló que como signo de preocupación se acortaron los plazos de los créditos para el segmento mayorista. “En algunos bancos se acortó incluso el tiempo de repactada de tasas con los clientes”, reveló la fuente.
Sin embargo, en el sector bancario reconocen, a regañadientes, que en algún momento tendrá que empezar a abaratarse el costo de los créditos de manera más generalizada. “Es una cuestión de incobrabilidad”, afirmaron. “Aún no hemos visto altos índices en la mora, pero claramente, y sobre todo aquellas líneas que ajustan a tasa variable, comenzará a influir el encarecimiento de los últimos meses”. A su vez, tendrán que incrementar su cartera crediticia. Según un informe mensual de préstamos al sector privado elaborado por la consultora Cefid.ar, en el segmento de empresas el volumen de préstamos registró una merma del 0,3% (-$233 millones) en diciembre. Está claro que el nivel de actividad de muchos sectores se ha desacelerando. |