En una jornada "fantasmal", en la que el grueso de las operaciones se concentró en la renegociación de cauciones (especie de plazos fijos que se transan en el ámbito bursátil), la Bolsa de Comercio porteña concretó ayer su peor jornada en largos años con una leve mejora en los precios de los activos financieros domésticos más negociados. La abulia local se vio incrementada por la inactividad de Wall Street (feriado en conmemoración de Martin Luther King) y el compás de espera que se abrió en todas las plazas del mundo que aguardan que la asunción de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos defina un nuevo panorama mundial de negocios, tal vez con perspectivas algo más alentadoras que las actuales. En este contexto, el monto de operaciones con acciones domésticas en Buenos Aires apenas alcanzó a los $ 5,9 millones, otros $ 69 millones correspondieron a negocios con bonos (otros 67 millones se cursaron por el Mercado abierto Electrónico), mientras que 107 millones se pactaron en cauciones, la mitad de las cuales fueron acordados a sólo una semana de plazo, el mínimo posible. La inmovilidad (que se extendió a la plaza cambiaria, en la que se negociaron apenas US$ 76 millones en compraventa de dólares) no fue sorpresa para nadie. "Para esta semana, las expectativas continuarán centradas en lo que genere EE.UU. Primero, la asunción de Obama y las acciones que se desprendan de la primera reunión oficial de gabinete establecida para el miércoles. Se deberá monitorear el tratamiento del plan de estímulo por US$ 825.000 en el Congreso, así como los rumores sobre nuevos planes de rescates al sector financiero en los que estaría trabajando el nuevo gobierno", advirtió temprano un informe de Portfolio Personal, que explicita la hoja de ruta con la que se manejaba todo el mercado. En materia de precios lo más llamativo fue que los papeles vinculados al negocio petrolero no mostraron impacto, pese a que el crudo se siguió desvalorizando ayer. Por caso, cedió otro 5% el barril de WTI, que se negoció por debajo de los US$ 35. En realidad, por esta curiosidad -y la recuperación de Tenaris (caía casi 1% y terminó ganando 1,23%) y de Petrobras Brasil (cedía más de 1,4 y cerró 0,67%)- el índice Merval logró avanzar al final un 0,95% y diferenciarse del Bovespa paulista, que perdió 1,3%. Entre el resto de los papeles se destacaron las subas de Aluar (3%), Edenor, Molinos y Pampa (2) y las bajas de Petrobras Energía (1,2%) y Siderar (0,4). Javier Blanco
|