La libra ha sufrido una caída libre desde que Royal Bank of Scotland anunció el lunes la mayor pérdida en la historia corporativa de Gran Bretaña. Ahora, la moneda del país se dirige a niveles que no se veían en más de dos décadas.
El euro se desplomaba más del 1 por ciento frente al dólar por los temores acerca de la salud de la economía de la zona euro.
El lunes, la Comisión Europea proyectó una contracción de 1,9 puntos porcentuales en la economía de la zona euro en el 2009, mientras que la agencia Standard & Poor's rebajó la nota para la deuda soberana de España.
El martes, el instituto ZEW reveló una mejora mayor de lo previsto en su sondeo de la confianza económica de Alemania, pero eso no alcanzó para impulsar el euro. La libra mostró escasa reacción al dato de que la inflación británica bajó menos de lo esperado.
"El índice ZEW mostró una gran mejora pero no sirvió de nada para el euro", dijo James Hughes, analista de CMC Markets.
Añadió que los inversores están preocupados de que el Banco Central Europeo tenga que rebajar sus tasas de interés aún más luego de la reducción de 50 puntos básicos al 2,0 por ciento aplicada la semana pasada, a fin de contrarrestar una profunda recesión en el bloque de la moneda única.
A las 1045 GMT, la libra colapsaba un 3,1 por ciento contra el dólar a 1,4006 unidades de Estados Unidos <GBP=> y previamente cayó incluso a 1,3937, mínimo desde julio del 2001. Si perforara el piso de 1,3682, la libra estaría en sus mínimos en más de 20 años.
El euro caía un 1 por ciento frente al dólar <EUR=> a 1,2984 dólares, no lejos de un mínimo en seis semanas visto más temprano, a 1,2923.
Los declives de la libra y el euro impulsaban al dólar al récord en seis semanas frente a una cesta de monedas principales, a 85,993 .DXY, mientras que el optimismo previo a la toma de posesión de Barack Obama como presidente estadounidense también brindaba respaldo.
"La euforia por Obama es positiva para el dólar y la mayor víctima de esto es la libra esterlina porque, en contraste, la sensación sobre la libra es realmente mala", dijo un estratega cambiario de Commerzbank, Antje Praefcke.