Los mercados del mundo recibieron ayer la asunción de Barak Obama con fuertes pérdidas. Fue una jornada de negocios signada por los temores que genera la precaria salud del sistema financiero internacional y los reacomodamientos que accionó la revalorización del dólar, que alcanzó su nivel más alto respecto al euro en un mes y el mayor en ocho años frente a la libra esterlina, aprovechando los temores que rodean a las economías europeas. Obama prometió medidas "rápidas y audaces" para reactivar la economía de los Estados Unidos, pero también advirtió que habrá un "ojo vigilante" sobre Wall Street tras considerar que la actual crisis fue producto de "la avaricia de algunos", según dijo en un pasaje del discurso de asunción. En este contexto de negocios, la Bolsa porteña se hundió 5,75%, con lo que licuó las ganancias que costosamente venía sumando en esta primera parte del año y pasó a perder poco más de 3,2% en lo que va de 2009, lo que agrava el rojo levemente inferior al 50% con que cerró 2008. El índice Merval cayó a 1044,64 puntos, su nivel más bajo desde el 23 de diciembre, fuertemente afectado por la brusca desvalorización que sufrieron los papeles de empresas vinculados al negocio petrolero, que explican la mitad de la conducta de este indicador. Y eso que ayer el valor del crudo se recompuso al final casi 6%, lo que terminó por desconcertar a los operadores. La suerte del índice líder quedó echada por el derrumbe del 7,45% con que cerraron el día las acciones de la siderúrgica Tenaris, y el retroceso del 6,74% que se anotaron los papeles de Petrobras Brasil, es decir, las dos principales cotizantes de la plaza accionaria local. Pero también registraron fuertes bajas Aluar (-6,38%), el Grupo Financiero Galicia (-6%), Banco Francés (-5,7%), Telecom (-5,3%) y Mirgor (-4,7%), entre otras, en una ronda de negocios que sumó $ 32,8 millones con acciones locales y dejó un saldo de 45 bajas contra apenas seis alzas. La tónica de la jornada de negocios se repitió en casi todo el mundo. En Wall Street, el índice Dow Jones perdió 4%, el S&P 500 resignó 5,28% y el tecnológico Nasdaq se hundió 5,78%, con serias pérdidas para los papeles financieros, que incluyeron retrocesos del 20% en los del Citigroup y del 29% en los Bank of America. Este derrumbe golpeó al resto de las plazas de la región, como quedó demostrado con la baja del 4% en Brasil y del 5,8% en México. El derrumbe global también afectó las bolsas europeas, aunque con pérdidas menores: cayó 2,57% Madrid, pero cedió sólo 0,42% Londres. Javier Blanco
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